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Chat Cochabamba

Sala del valle con el canal propio vacío: en el boliviano se distingue a los cochabambinos por cómo escriben, no por lo que cuentan.

Sin registro. Si lo dejas vacío, entras como invitado. Al entrar aceptas las normas.

El canal cochabambino está sembrado y todavía no tiene usuarios. La entrada abre el canal boliviano, de cuarenta y tantas personas, donde a la gente del valle se la reconoce enseguida y por una razón muy concreta: no por lo que cuenta, sino por cómo lo escribe. Ese es el rasgo que define a esta sala frente a las otras dos bolivianas.

El quechua dentro de las frases

No es una lengua de la que se hable, es una lengua que aparece a mitad de una frase en castellano sin previo aviso ni cursiva. Una palabra suelta, un diminutivo, una muletilla al final de la línea. Nadie traduce salvo que se lo pidan, y pedirlo no incomoda a nadie: se explica en un mensaje y la conversación sigue donde estaba.

Para quien llega desde fuera de Bolivia ese es el detalle que más despista al principio y también el que antes se aprende. No hace falta entender la palabra para seguir el hilo, y en dos tardes se cogen las cuatro o cinco que más se repiten. Lo que no funciona es corregir a nadie: se escribe así porque se habla así.

Entre las dos Bolivias

La posición intermedia del valle se nota en el tono de la sala. Los del valle se entienden con el altiplano y con el oriente y hacen bromas sobre ambos sin casarse con ninguno, y cuando en el canal del país se pican occidentales y orientales suelen ser ellos quienes ponen el chiste desde fuera de la discusión.

La paciencia con quien no entiende una palabra en quechua es la misma que se tiene en la sala catalana con quien no distingue las tres variedades: se explica una vez y se sigue hablando, sin convertirlo en lección. Los ratos flojos del canal boliviano se llenan aquí con anécdotas de viaje entre las tres ciudades, contadas siempre por quien ya hizo el trayecto y nunca por quien solo lo tiene pensado.

El otro tema fijo es la comida, defendida con una insistencia que en las demás salas bolivianas provoca respuesta inmediata. La ficha del país está en Bolivia, el canal donde hay gente ahora es chat boliviano y las otras dos ciudades con sala propia son La Paz y Santa Cruz.

Resumen de las normas

  • Respeto por defecto, también con quien acaba de entrar.

  • El consentimiento se puede retirar en cualquier momento, también en privado.

  • No

    Acoso, insistir tras una negativa, datos personales de terceros.

  • Nunca

    Nada relacionado con menores: expulsión inmediata y denuncia.

Leer las normas completas →

Preguntas frecuentes

¿Hace falta saber quechua para seguir la conversación?
No. Aparecen palabras sueltas dentro de frases en castellano, casi siempre las mismas cuatro o cinco, y el sentido se coge por contexto en un par de tardes. Si alguien pregunta qué significa una, se la explican sin problema y la charla continúa donde se había quedado.
¿Dónde están los cochabambinos si el canal propio está vacío?
En el canal boliviano, que se abre al entrar y ronda las cuarenta personas. Allí conviven las tres ciudades grandes sin subsalas y a los del valle se los identifica por su manera de escribir, más que por que digan de dónde son. Es una sala pequeña y se reconocen entre sí.
¿Los cochabambinos se llevan bien con paceños y cruceños en el chat?
Es una posición cómoda: se entienden con los dos lados y bromean sobre ambos sin tomar partido. Cuando en el canal del país saltan las pullas entre occidente y oriente, suelen ser los del valle quienes ponen el chiste desde fuera en vez de meterse en la discusión.