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sumisas.net +18

Chat Lesbianas

El canal lésbico más veterano de la red, con ciento y pico mujeres dentro: se entra, se conversa y nadie pide credenciales.

Dos mujeres riéndose una con otra

Sin registro. Si lo dejas vacío, entras como invitado. Al entrar aceptas las normas.

Es la sala lésbica con más historia de la red y tiene un problema que las gais no tienen en la misma medida: los hombres que entran fingiendo no serlo. Se gestiona de una forma poco escrita y bastante eficaz, porque la conversación real ocurre a un nivel de detalle donde el impostor se cae solo a los cinco mensajes, y por eso funciona sin necesidad de filtros formales.

Con eso resuelto, lo que queda es un canal tranquilo y hablador, con ciento y pico personas y dos poblaciones claras. Mujeres que llevan años en el ambiente, muchas con pareja, que entran por costumbre y por la gente. Y mujeres que están empezando a nombrarlo, algunas con cuarenta años y una vida heterosexual detrás, que encuentran aquí lo que no tienen alrededor.

Se nota además en que aquí casi nadie es nueva del todo. Los nicks se repiten de un día a otro, la gente se reconoce y las conversaciones arrancan donde se dejaron la vez anterior, más como una tertulia entre conocidas que como un chat abierto a cualquiera. Eso hace que la sala tarde un rato en abrirse a quien entra por primera vez, aunque se abre.

La pregunta que se repite y quien la contesta

Las segundas son las que más preguntan y las primeras las que contestan, y esa es la dinámica que sostiene la sala. La pregunta vuelve cada pocas semanas con nick distinto: cómo se sabe, qué se hace con un matrimonio de quince años por medio, si a los cuarenta y tantos es tarde. No hay respuesta buena y las veteranas no la fingen; lo que dan es su propio caso, que suele ser suficiente para que la otra respire.

Lo que no vas a encontrar aquí

No es una sala de contactos ni funciona como tal, y quien entra a buscar cita rápida se queda descolocado: aquí se conversa antes y mucho. Tampoco es un espacio militante donde haya que sostener una postura, ni una sala de debate sobre identidad, que ocurre en otras. Y aunque el ambiente sea de mujeres, no todo lo que se habla va de eso.

Las ramas geográficas reparten a la gente por zona: España, Madrid y Barcelona son las que más se mueven. El cruce con el universo gay es lesbianas Chueca, más orientada a planes y quedadas.

Dos puertas más, para quien busca otra cosa: lesbianas Colombia, con Bogotá, Medellín y Cali en el mismo canal, y lesbianas por el mundo, sin país fijo, para quien prefiere no acotar de dónde tiene que ser la persona con la que hable.

Resumen de las normas

  • Respeto por defecto, también con quien acaba de entrar.

  • El consentimiento se puede retirar en cualquier momento, también en privado.

  • No

    Acoso, insistir tras una negativa, datos personales de terceros.

  • Nunca

    Nada relacionado con menores: expulsión inmediata y denuncia.

Leer las normas completas →

Preguntas frecuentes

¿Cómo se detecta a los hombres que entran haciéndose pasar?
No hay verificación ni se pide nada, y aun así caen solos. La conversación de la sala baja a un detalle cotidiano que no se improvisa, y el que entra fingiendo se delata en pocos mensajes. Cuando queda claro, la moderación actúa sin mucho debate.
¿Entra gente que está empezando a plantearse si es lesbiana?
Constantemente, y es media sala. Muchas llegan con años de vida heterosexual detrás y sin nadie con quien hablarlo. Se les contesta desde la experiencia propia, sin diagnósticos ni prisas, y esa es una de las cosas que mejor funciona aquí.
¿Hay salas por ciudad o todo pasa en el canal general?
Hay las dos cosas. Esta es la sala grande, donde coincide gente de España y de Latinoamérica a la vez, y luego están las territoriales de España, Madrid, Barcelona y México, que es donde se cuecen las quedadas y los planes concretos.