Top
Quien ejecuta la acción en una práctica: ata, azota, sujeta. Describe el papel físico en la escena, no necesariamente una dinámica de poder.
Top llega del inglés y se ha quedado sin traducir en el vocabulario técnico del BDSM en español. Describe un papel físico muy concreto: quien ata, quien azota, quien sujeta o aplica la sensación durante una práctica. No es sinónimo de dominante, aunque a menudo coincidan en la misma persona.
La distinción que más cuesta al principiante
Un top puede no ser dominante en absoluto: en una sesión de cuerdas puede atar sin que exista ningún intercambio de poder, solo como técnica y disfrute compartido entre dos personas que se ven como iguales fuera de la escena. Quien llega nuevo al vocabulario suele dar por hecho que top y dominante son la misma cosa, y esa suposición le hace perderse dinámicas —una sesión de impacto entre amigos, por ejemplo— que no encajan en ningún molde de poder.
Top/bottom y dominante/sumiso: dos ejes distintos
Separar estos dos ejes es una de las herramientas más útiles para entender que el BDSM no es un bloque único: se puede ser top y sumiso a la vez —atar mientras se obedece una orden—, o dominante y bottom, dirigiendo una escena desde el lugar de quien recibe. Cruzar ambos ejes explica combinaciones que de otro modo parecen contradictorias. Quien recibe la acción es el bottom, y en rigger está la variante específica del top que ata con cuerda; en bondage se ve este eje puesto en práctica.
Un rol que también se negocia y se acuerda
Aceptar el papel de top en una sesión concreta no es un permiso general para atar o azotar en cualquier otro momento: cada sesión se acuerda por separado, con sus propios límites de intensidad y de material. El error de principiante más costoso en este rol no es de técnica sino de límites: dar por hecho que lo pactado la vez anterior sigue vigente sin volver a confirmarlo, cuando el estado de la otra persona puede haber cambiado de una sesión a otra.