Generador de palabra de seguridad
Cortas, fáciles de decir con la voz temblando y que no puedan salir por casualidad dentro del juego. Elige registro y saca una.
Mejor todavía: el semáforo
Una sola palabra solo permite parar del todo. El sistema del semáforo da tres niveles y es lo que usa casi toda la comunidad:
- Verde — todo bien, sigue o sube.
- Amarillo — frena o baja la intensidad, sin parar.
- Rojo — para del todo, ahora.
El amarillo es la pieza que más se ignora y la más útil: permite ajustar antes de tener que llegar al rojo.
Si no se puede hablar
Con mordaza o en subespacio profundo la palabra no sirve. Se pacta una señal física: sostener un objeto y soltarlo significa rojo. Dos golpes secos sobre una superficie también funcionan.
La guía completa está en cómo elegir una palabra de seguridad.
Cámbiala si deja de servir
Una palabra de seguridad que aparece por casualidad en medio del rol —«no» dentro de un juego de resistencia, por ejemplo— deja de servir en cuanto empieza a confundir en vez de aclarar. No hay ningún compromiso de mantener la misma para siempre: cambiarla antes de una escena nueva, sobre todo si cambia también la práctica, es tan normal como negociar cualquier otro detalle.
Con pareja nueva, acordarla es de las primeras cosas que hay que hablar, antes incluso de decidir qué se va a hacer esa vez.
No hace falta que sea una palabra rara
Cuanto más simple, mejor funciona bajo presión: en el momento de usarla no hay tiempo ni cabeza para acordarse de una palabra rebuscada. Una fruta o un color cumplen su función igual de bien que una palabra inventada, y tienen la ventaja de que no hace falta memorizar nada nuevo.