Chat Relatos Eróticos
Escribir, leer y comentar relatos: una de las salas con más solera y mejor ambiente de la parte adulta.
Es de las salas con más recorrido de toda la red y se nota en el trato: hay gente que lleva años escribiendo aquí, se conocen entre sí y tienen criterio formado. Un relato flojo recibe comentarios de verdad, no aplausos automáticos, y esa exigencia es la razón de que la sala siga viva cuando otras del mismo tema se apagaron.
Las tres formas de estar en la sala
Funciona de tres maneras a la vez. Está quien trae un texto terminado y lo somete a lectura ajena; quien escribe a cuatro manos con otra persona, turnándose por líneas sin saber del todo hacia dónde va el otro; y quien solo lee y comenta, que es mayoría y está perfectamente bien estando ahí sin escribir una línea. Las tres conviven porque hay una norma tácita: se avisa antes de qué trata el texto, y quien no quiera leer eso, no lo lee.
El aviso que evita la mitad de los problemas
Quien entra sin poner ese aviso y publica algo que incomoda a la sala recibe un toque una vez; la segunda vez ya no hay toque, hay expulsión. Todo lo que se escribe es ficción entre personas adultas y así se trata: nadie describe en un relato a alguien real sin su permiso, y ese límite no se negocia por mucho que el texto sea «solo una historia». Quien lo cruza no recibe una segunda oportunidad para explicarse. Si lo que buscas es la conversación en tiempo real en vez del texto trabajado, la sala es cibersexo; si te interesa el vocabulario que aparece en los relatos del ambiente, el glosario tiene más de un centenar de términos explicados.
Resumen de las normas
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Sí
Respeto por defecto, también con quien acaba de entrar.
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Sí
El consentimiento se puede retirar en cualquier momento, también en privado.
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No
Acoso, insistir tras una negativa, datos personales de terceros.
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Nunca
Nada relacionado con menores: expulsión inmediata y denuncia.