Primera vez · 6 min de lectura
La lista
por Vera Oleiros · relato de ficción
Contiene
Dos folios impresos, una mesa de cocina y la conversación que ninguno de los dos sabía cómo empezar.
Imprimí la lista en el trabajo, a la hora en que no queda nadie. Cuarenta y tantas líneas en dos folios, con cuatro casillas al lado de cada una. Sí. Quizá. Blando. Duro.
La dejé en la mesa de la cocina un jueves, junto a dos bolígrafos, y le dije a Marta que la rellenara sin mirar la mía. Se rio primero. Luego leyó la primera línea, dejó de reírse y se sentó.
Tardamos cuarenta minutos. Cuarenta minutos de silencio de dos personas que llevan seis años durmiendo juntas y que no se atrevían a levantar la vista del papel.
Cuando terminamos las pusimos una al lado de la otra. Lo primero que miré no fue dónde coincidíamos. Fue dónde ella había marcado duro, porque era lo único que necesitaba saber de verdad.
Había tres. Los leí, dije «vale» y no volvimos a hablar de ellos nunca más. Eso era todo lo que había que hacer con esos tres.
Después vinieron los quizá, que eran once, y ahí sí estuvimos hasta las dos de la mañana. Qué querías decir con esto. Qué haría falta para que fuera un sí. Y si te digo que no en mitad, qué pasa.
—Pasa que paramos —dije.
—Pero si te he dicho que sí antes.
—Pasa que paramos igual.
Se quedó mirándome un rato largo. Creo que fue esa frase, y no ninguna de las cuarenta y tantas líneas del papel, lo que hizo que aquella noche pasara lo que pasó.
Guardo las dos listas dobladas en el mismo cajón. Las hemos vuelto a rellenar dos veces desde entonces. La última, hace un año: había cosas que ella había movido de duro a blando, y una que yo había movido en la dirección contraria.
No le pregunté por las suyas. Ella tampoco por la mía. Ese es más o menos el trato.